Abrebocas a la Conmemoración al natalicio 90 del maestro Hernando Montoya Betancur
HONORES PARA UN GRANDE
Una mezcla de Profesionalismo, humildad, tenacidad, y deseo de superación, nutren el camino doméstico, social y artístico que recorrió el maestro José Hernando Montoya Betancur, desde su preocupación por la cultura de nuestro pueblo, hasta sus logros alcanzados como maestro internacional de órgano.
Quienes recibimos sus enseñanzas en la escuela y en el bachillerato como parte del programa académico, damos fe de su entrega y disposición por aportar a sus coterráneos, parte de sus conocimientos. Y aunque lo vimos dar todo por el sueño de la Casa de la Cultura, hace más de 17 años se nos fue y se llevó a la tumba el trago amargo de su frustración ya que el proyecto que el maestro había presentado con el centro cultural tubo frágil eco tanto en la incapacidad de exigencia comunitaria como en la disposición de las administraciones municipales de la época, para destinar terrenos adecuados, diseñar y avivar el desembolso, complementario para su construcción.


De lo poco que dejó tanta tragedia quedó para cumplir parte de su sueño la Casa Musical que desde hace cerca de quince años irradia y centuplica por todos los poros, música para los pradeños, además de la celebración de los festivales internacionales de órgano.


Como hijo de arrieros y campesinos y con pocas oportunidades para avanzar en estudios de secundaria, centró todos sus esfuerzos en fortalecer de manera empírica las habilidades que se había descubierto y luego su aguda búsqueda de autodidacta, hasta que sus primeros orientadores le auguraban alto vuelo y lo empujaban a avanzar. Por eso a prueba de tesón y mil vicisitudes, arribó al Instituto de Bellas artes donde alcanzó su licenciatura de mano del profesor de piano Nicolás torres y otros músicos que le aportaron como la italiana Ana María Pennela. Pero el inquieto estudioso quería más, y por eso se involucró con entre los grandes; en uno de los templos eméritos de la música departamental, y de reconocimiento internacional: El conservatorio de la Universidad de Antioquia. Entonces son testigos de su acelerada trayectoria Los Maestros Darío Gómez Arriola, el italiano Rino Mainoe , o el padre Benedictino David Pujol.
Cuantos de nuestros feligreses vieron estremecer este templo impregnándolo de música sacra por cerca de 20 años, o conocimos de responsabilidad artística durante 26 en la Basílica Metropolitana de Medellín o de sus conciertos en Estados Unidos, o en Méjico ejecutando a Juan Sebastián Bach, -uno de sus preferidos- o en Guatemala en Honduras, en distintos festivales de Europa y múltiples ciudades colombianas. Muchos vimos nacer también con él, el festival
internacional de órgano de Medellín, y disfrutamos de algunas de sus obras entre otras La Marcha “Canto de esperanza” “El trompetista Voluntario” o “Siete corales y una Fuga”
Todo comentario o escrito se quedará corto para hablar del maestro; seguir trabajando por el fortalecimiento de la Música Pradeña, la Promoción de la cultura y el servicio a la comunidad será siempre una Manera de rendirle Homenaje. Que viva el arte. Que viva la música.
La casa musical Hernando Montoya lugar de encuentro de sueños, talentos y saberes que día a día aguarda a niños, jóvenes y adultos que quieren ir más allá y conectarse con su interior. Lugar de nacimiento de músicos, pianistas, guitarristas que enaltecen con su exigencia el ideal que nuestro maestro soñaba.
Ahora se mantiene este sueño y se sigue dando continuidad con nuevos instrumentos, nuevas metodologías, profesores con una excelente pedagogía y profesionalismo que proyectan en sus alumnos las ganas de aprender y de enriquecerse de conocimientos.
Gracias a los estudiantes, padres de familia, profesores, junta Directiva, Socios de la Fundación, la parroquia de San Antonio de prado, empresas como Coomulsap y Cootrasana, cultura Ciudadana, la Alcaldía de Medellín y la Orquesta Filarmónica de Medellín que con su apoyo han hecho de esta Casa Musical un lugar ameno y abierto al conocimiento.
Muchas gracias por estar aquí compartiendo este homenaje.
Los invitamos a inscribirse y ser parte de esta Casa Musical Hernando Montoya
La casa musical ofrece cursos como:
 Guitarra clásica
 Piano
 Bajo
 Coro
 ademas de ello para los alumnos vinculado
Los esperamos

Fotogalería: Homenaje al maestro

El poder que construye

Estando un anciano asceta moribundo en su miserable choza fue asaltado por un temible bandido famoso por su crueldad, pero al observar

 

al anciano en su pobreza y soledad, por primera vez sintió compasión por una victima y le preguntó:

—¿Qué puedo hacer por ti, miserable viejo?

El anciano lo observó detenidamente como tratando de descifrar algún misterio en su mirada y pausadamente le pidió:

—Ves aquel frondoso árbol que está frente a mi choza, ve y tráeme una rama grande y fuerte.

El asesino tomó su hacha y de tres golpes certeros desprendió una gran rama, la cual arrojó al lado del lecho del viejo, dio vuelta y próximo a partir escuchó una vez más la voz del anciano que le suplicó:

—¡Por favor, ayúdame una vez más, lleva esta rama y devuélvela a su lugar de origen! El bandido sorprendido le escupió en la cara:

—¡Imposible, jamás podré hacer que esta rama vuelva a estar en su lugar! El místico le contestó:

—Recuérdalo siempre, el auténtico poder no es para destruir, se demuestra su grandeza solamente al construir. El asesino soltó su hacha y acompañó al viejo hasta que en paz murió.

 

enciclopedia de la excelencia miguel angel cornejo tomo IV