Un poco de historia

 

Historia PDF Imprimir E-mail

Jerónimo Luis Tejelo fue el primero en divisar las tierras del corregimiento de San Antonio de Prado. Las encontró cuando buscaba sal por orden del mariscal Jorge Robledo que se encontraba en Heliconia.

Lo primero que Tejelo vio en esta misión fue Quebrada Larga, en el sitio que hoy se conoce como el Alto El Barcino, habitada por tribus de los Nutabes. Y a su vez vería el fértil Valle de San Bartolomé, nombre dado por el explorador a la extensión de tierra que hoy lleva el nombre de Medellín.

El desarrollo del corregimiento comienza en la época de la colonia. En 1860 se estableció en San Antonio de Prado el señor Felipe Betancur, quien luego repartió el corregimiento entre sus hijos.

En 1903, el corregimiento pasó a ser municipio, proceso en el que se segregó territorio del municipio de Itagüí. Como municipio duró cuatro años y luego pasó a ser corregimiento de Medellín.

Entre 1920 y 1940 la actividad económica de los habitantes de San Antonio de Prado estaba basada en la arriería, en el comercio de tabaco y aguardiente y en una extensa actividad extractiva de madera.

El desarrollo comercial e industrial que se dio en los municipios de Medellín e Itagüí provocó una migración de la población rural hacia el casco urbano del municipio. Los nuevos habitantes urbanos se dedicaron a ampliar la oferta en las nuevas actividades que se desarrollaban en las ciudades en crecimiento. En la década de 1950 el corregimiento recibió también una amplia cantidad de habitantes de poblaciones vecinas.

En 1960, el crecimiento de la vivienda urbana se hace evidente, por lo que en 1963 el municipio de Medellín define su sectorización, estableciendo sus áreas urbanas, semi rurales y rurales. Al corregimiento de San Antonio de Prado se le respetaron los límites establecidos en 1903.

El corregimiento definiría varias veces su perímetro urbano, respondiendo a la tendencia creciente de construcción. En 1983, la redefinición de este perímetro incluiría los núcleos de Pradito y El Vergel.

100 AÑOS DEL CORREGIMIENTO DE SAN ANTONIO DE PRADO, LO QUE FUE Y LO QUE AHORA NO ES (1909 - 2009)

de Guia de Comecio San Antonio de Prado,

100 AÑOS DEL CORREGIMIENTO DE SAN ANTONIO DE PRADO

Esta publicación llegó un poco retardada, ya que la celebración del centenario de San Antonio de Prado se llevo a cabo en el mes de junio, pero igual es valida publicarla ahora.

Las tierras del actual San Antonio de Prado fueron descubiertas por Jerónimo Luis Tejelo en misión enviada por el mariscal Jorge Robledo, cuando se encontraba en tierras de Heliconia en busca de sal. En esta misión se descubrió la quebrada Larga, en el sitio que hoy se conoce como el Alto El Barcino, divisando tribus de Nutabes y el hermosos y fértil Valle de San Bartolomé, nombre impuesto por él a esta extensión de tierra que hoy es la ciudad de Medellín. San Antonio de Prado comienza su desarrollo en la época de la colonia, en 1860 se estableció en Prado el señor Felipe Betancur, quien repartió estas tierras entre sus hijos.

En 1903, mediante ordenanza se creó el Municipio de San Antonio de Prado, segregando territorio del Municipio de Itagüí, el cual tuvo una duración de aproximadamente 4 años y luego pasó a ser Corregimiento de Medellín. El 14 de octubre de 1918 se realizó el IX ceso de población, contabilizando un total de 2.913 habitantes, indicando con ello el aumento demográfico alcanzado.

Para el periodo comprendido entre 1920 y 1940, la vida económica de San Antonio de Prado estaba dada por arrieros y comerciantes de tabaco, aguardiente y una extensa actividad extractiva de maderas, lo cual produjo un desplazamiento de campesinado hacia estas tierras desde los Municipios de Armenia y Heliconia.

La industria y comercio de Medellín e Itagüí, provocó un desplazamiento de la población rural hacia el caso urbano del Corregimiento, lo que causo la destrucción de muchas de las viviendas antiguas para crear otras de carácter más rudimentario para albergar al personal laboral de las actividades recién creadas. Más tarde en la década del 50, el corregimiento recibe una lata corriente migratoria de poblaciones vecinas, ya para la década del 60, el crecimiento de la vivienda urbana se incrementa.

Mediante el acuerdo número 052 de 1963 se definió, la sectorización del municipio de Medellín y en él se establecieron las áreas urbanas, semirurales y rurales, conservando los límites que establece para el Corregimiento la ordenanza que lo creó en 1903.

De acuerdo con las cifras presentadas por el anuario estadístico de Medellín de 2005, San Antonio de Prado cuenta con una población de 59.119 habitantes, siendo el Corregimiento más poblado de Medellín y cuenta con la cabecera urbana más grande de los 5 corregimientos del Municipio.

A grosso modo podríamos decir que la época linda, pacífica y llena de buenas tradiciones en el Corregimiento de San Antonio de Prado pudo haber durado hasta la época del 50 ó 60; la pérdida de toda la buena herencia antioqueña que de por sí tiene ya algunos pueblos y/o Corregimientos tuvo lugar en la década de los 80, cuando ya el narcotráfico ya hacía de las suyas, para aquellos que no recuerdan fue en el año de 1985 que tuvo lugar la tragedia del barrio Villatina, lo que genero el desplazamiento masivo de este barrio y de barrios aledaños, que de por sí, ya tenían el cáncer del narcotráfico, el fulerismo, pillaje, robos, atracos y la influencia de músicas bastardas como lo son la salsa y la música tecno, esta última más conocida en la época como “El chispum”. La solución que tuvo el gobierno de turno, fue trasladar a todos estos damnificados y no damnificados a una serie de viviendas económicas que se estaban construyendo en las afueras del Corregimiento de San Antonio de Prado, lugar que hoy día se conoce como el Barrio El Limonar, dicho barrio está compuesto más por la población costera, principalmente del pacífico, que la antioqueña. Ya es conocido por muchos el carácter violento que adquirió este barrio al ira aumentándose su población desplazada, ya no solo era las poblaciones negras del pacífico, las antioqueñas contaminadas por el narcotráfico y otros, sino que se le sumaba la población campesina de otras áreas de Antioquia, lo que genero la construcción de una segunda etapa de viviendas, llamada el Limonar II. Estos dos barrios fueron y continúan siendo lo más violentos del sur del Valle de Aburrá, donde la herencia que les dejó la violencia de los 80s devino en una perfección del fulerismo, el atraco, pandillas, en amalgama con la nueva música bastarda que se le suma a la salsa, el reggaetón.

Es hilarante lo que dicen los estamentos corregimentales “la comunidad quiere resaltar su transformación desde un enfoque urbano, rural y social, con eventos académicos, recreativos y culturales...”, ¿a qué tipo de transformación se referirán?, será la transformación del Corregimiento en una cloaca de viciosos, drogadictos, fuleros, reggaetoneros, homosexuales, ladrones y otro tipo de pestes que ya abundan en el Corregimiento, a qué tipo de enfoque se referirán cuando en lo urbano, rural y social está en completa decadencia, a qué tipo de eventos académicos estarán haciendo cuando gran parte de la población solo conoce de reggaeton, motos y moda, a qué tipo de actividades recreativas harán referencia sabiendo que lo cultural en la población juvenil y gran parte de la adulta, solo tienen la cultura de los bailes de reggaeton, fumar marihuana, hacer actividades lúdicas de carácter comunista y/o hippistas. Que querrán decir cuando afirman que la comunidad de San Antonio de Prado posee “1. Vida digna, 2. Habitabilidad urbana y rural, 3. Ambiental, 4. Ruralidad, 5. Tejido social, diversidad cultural y 6. Gobernabilidad”; en donde está la vida digna, cuando gran parte del campesinado de esta región vive en condiciones de extrema pobreza, y más sabiendo que es en el campesinado donde está Antioquia La Grande, en donde está la habitabilidad urbana y rural, sabiendo que la densidad poblacional de esta región alcanza ya 79.500 habitantes, en especial de no antioqueños, en donde está lo ambiental sabiendo que está alta densidad de población ha generado una deforestación masiva de ese paisaje antioqueño en conjunto con las empresas madereras que talan y no reforestan, o que en su defecto talan y no saben reforestar y sumémosle la grandiosa idea que generó la alcaldía del Municipio de Medellín al colocar en los predios del Corregimiento un relleno sanitario el cual no cumple con las especificaciones requeridas, tanto en la parte operativa, física y a nivel de infraestructura de vías, en donde está la parte rural sabiendo que se está acabando con el paisaje pradeño?, en donde está el tejido social, si las buenas costumbres hacen ya, parte de la historia, en donde los jóvenes solo piensan en aparentar lo que no tienen, y si lo tienen solo piensan en darle uso en motos, bebidas y drogas, para de esta manera aprovecharse de las mujeres ignorantes con su verborrea de bestias y lograr así acostarse con más de una mujer, con familias que se dicen ser antioqueñas y solo muestran la cara judaica de su alma, como cierto supermercado que está ubicado en el municipio, el cual también es dueña de porcicolas y de producción vacuna, que solo saben atacar a los pequeños comerciantes por medio de triquiñuelas y trafugadas fariseas, con el fin de hacerlos quebrar para poder apropiarse de sus locales y de esta manera expandir su imperio sionista, que querrán decir con diversidad cultural, estarán haciendo referencia en el incremento de la homosexualidad y lesbianismo en los jóvenes? Y si tomamos en cuenta todo lo anterior, sabremos que hay una total carencia de gobernabilidad, pues sabemos que la policía de San Antonio de Prado es una de las peores a nivel de Corregimientos.

Para concluir tomaremos estas frases que aparecieron en el boletín del centenario del Corregimiento, con una leve modificación que dice: “En San Antonio de Prado dejaron de convivir evocaciones y aspiraciones, tradiciones y rupturas que se plasmaron en un territorio donde la experiencia del tiempo desbordó la linealidad del antes y del después. Paralelamente se dejaron de forjar continuidades; por un lado lo tradicional pasó a revestirse de lo moderno para instalarse como un discurso perturbador y se incorporaron prácticas que alteraron las costumbres…” es así como el Corregimiento pasó a vestirse de diferentes colores, dejando así su historia atrás sepultada con nuestros ancestros.

El Corregimiento San Antonio de Prado

 

Estrenará Jardín Infantil en abril próximo

Alcaldía de Medellín por intermedio de la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), entregará un moderno equipamiento para la primera infancia de este corregimiento.

300 niños entre cero y cinco años disfrutarán y aprenderán en un espacio adecuado para ellos.


Jardín Infantil - Parque San AntonioUna hermosa edificación que semeja una flor con muchos pétalos, cobra vida en el sector El Limonar del corregimiento de San Antonio de Prado. Se trata del Jardín Infantil Buen Comienzo que la Alcaldía de Medellín, por intermedio de la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU) construye en esa zona de la ciudad, para brindar desarrollo integral a 300 niños entre los cero y los cinco años.

El diseño de este jardín infantil es de la arquitecta Catalina Patiño Lugo, ganadora de un concurso nacional de arquitectura, que coordinó la EDU y que contó con la asesoría de expertos de diferentes áreas tales como seguridad, bioclimática, salud y servicios de alimentación, entre otros.

La propuesta coincide con el concepto arquitectónico concebido en la EDU para estos equipamientos, en lo dinámico del edificio, el manejo de la construcción a escala y la distribución de los espacios, todo pensando en las necesidades de los niños que lo habitarán. Es un espacio creado para brindar educación, recreación, nutrición y atención integral a la primera infancia, con todos los elementos que garanticen un adecuado desarrollo de los pequeños.

Paralela a la construcción de la obra física, que se halla en un 98%, la EDU adelanta una gestión social para que la comunidad del área de influencia del equipamiento, se apropie de él y asuma su cuidado como un compromiso colectivo. Esta actividad se cumple mediante  la creación de  una mesa de trabajo participativa, un espacio donde convergen representantes de organizaciones sociales y comunitarias y de la EDU, quienes analizan el paso a paso de la construcción y la vinculación de mano de obra  del entorno directo del proyecto,  entre otros aspectos.

La gestión social también permitió capacitar a las madres comunitarias, líderes de las organizaciones sociales y comunitarias en temas relacionados con la niñez  y logró la creación de la mesa de primera infancia para abordar asuntos referentes a esa población.

Las mesas de la primera infancia reciben capacitación por parte de un pediatra de la Universidad de Antioquia experto en Puericultura, lo que le ha dado contexto científico a este proceso innovador en la ciudad.

El Jardín Infantil Buen Comienzo San Antonio de Prado, se une a los jardines de Castilla, que ya fue entregado y el de Aures, que se inaugurará este 15 de marzo.